Una Mujer Estresada

Lo que empezó siendo el diario de una mujer muy, muy estresada ha acabado convirtiéndose en la mejor terapia de grupo que podría haber encontrado. ¡Así que gracias por formar parte de nosotros! Espero poder ayudar a descargar vuestras tensiones y, de vez en cuando, arrancaros alguna que otra sonrisa, que nunca sobran :)

Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2005.

01/07/2005

Objetos perdidos

Buzon.jpgUna mirada castaña que desafíe a una verde. Una frase ingeniosa contra una ironía. Una sonrisa cálida que derrita los cubitos. Un acierto que enmiende nuevos fallos. Un amante del desorden que no soporte el perfeccionismo. Unos pies en la tierra que controlen altos vuelos. Unos nervios templados que apaciguen el estrés. Un CD de rock contra uno de soul. Unos dedos curiosos que enreden tirabuzones. Una aplicación práctica contra novelas de ficción. Un instante de certeza contra horas de incertidumbre. Un abazo grande contra un cuerpo pequeño.

Un perro y un gato, el día y la noche, el norte y el sur... y un par de cervezas.

P.D.: Aquel que los encuentre tendrá ante si a dos almas gemelas
01/07/2005 20:18 Enlázalo. Hay 4 comentarios.

02/07/2005

Uña y carne

Ana frente a Irene.jpgNo creo que Ana se sintiera con fuerzas para pegar los cristales rotos. No creo que las tenga en mucho tiempo, aunque sé que algún día alguien le prestará un buen pegamento e intentará reconstruirlos.

Allí, frente al semáforo más largo de la ciudad se sentía fuerte, pero en realidad se encontraba en el standby con menos sentido de su vida. Creía no depender de nada, de nadie. Utilizaba lo que quería cuando quería, y cuando no, lo dejaba. Siempre acompañada, acompañada y sola a la vez. Y aunque a ratos era consciente de ello, nunca se paraba a pensar de qué iba todo aquello por si volvían los fantasmas de una cafetería llena de gente, llena de nadie que supiera cómo se sentía después de perder lo que siempre había creído tener.

Empezaron a cruzar. Ana les seguía por inercia, pensando en nada, sin oír a esa multitud que la rodeaba. Se sentía inmune a todo y a todos, hasta aquel instante en que algo sostuvo su brazo y le preguntó: ¿Me has perdonado?.

Levantó la vista y le sobró toda la multitud menos una persona. Se encontró con sus dos almohadas, sus zapatillas de andar por casa y el periódico del fin de semana. Se encontró con lo único que nunca le había sobrado, a pesar de que hubiera intentado emborronarlo doscientas veces en sus cuadernos. Todo, le sobraba casi todo, menos aquello.

- Ana, dime que me has perdonado. Ana... no puedo dormir por la noche. Por favor Ana, dime algo...

Pero no podía decir nada. Sólo oía Ana, Ana, Ana. Y no había palabras para acariciar tanta alegría por compartir esos sueños y recordar esas sonrisas, esos primeros años, las carreras en la noche, los primeros chicos... todo rebotando en su mente. No tenía palabras para expresarlo, no. Sólo tuvo lágrimas al darse cuenta de que a pesar de aquella confesión ya nada volvería a ser como antes. A Irene la habían deslumbrado los focos hasta hacerle olvidar absolutamente todo lo que tenía. Nadie pudo evitar que sucediera, pero ahora ya no había marcha atrás.

Y Ana, la fuerte, la no-dependiente, la que usaba y tiraba lloró en medio de una calle llena de gente, frente a la parada del bus y a la caseta de información turística. Lloró como se llora por las cosas pequeñas y valiosas, por un viejo recuerdo en una caja de latón. Se desplomó como lo hacen los edificios mal cimentados, las casitas de madera. Había puesto mal algunos ladrillos, pero aún estaba a tiempo de volver a colocarlos.

Ahora Irene se encarga de recordárselo dos veces al año, frente a una copa stracciatella. Lo malo es que la chapuza de Irene es todavía peor que la de Ana... pero ella siempre ha sido una altruista, además de una muy buena mentirosa. El castillo de naipes de Irene se mantiene en equlibrio, pero se balancea peligrosamente.

¿Estará Ana dispuesta a sostenerlo?
02/07/2005 14:30 Enlázalo. Hay 6 comentarios.

06/07/2005

Ain't no feelin' like beeing free!

Sombra.jpgNo, como dijeron las Destiny's, no hay nada como sentirse libre. Hoy acabé mi último examen y ya puedo gritarlo:

¡¡¡SOY LIBRE!!!

Aunque ahora me duela todo y esta noche casi no haya dormido con los nervios (sí, soy muy nerviosa), aunque hoy salga a celebrarlo y me caiga de sueño a las 3 de la madrugada, soy libre. Aunque la de mercantil me haya puesto un cate como una casa, soy LIBRE! Y no me importa suspender su asignatura porque tengo 12 créditos gratis el año que viene para poder pagarla. Gracias a vosotros, conseguí matrícula de honor en el trabajo de políticas (no está bien, no, ¡pero para una vez que tengo una hay que decirlo! :P ).

Así que hoy Anaira y yo iremos al Trafalgar, como siempre, a celebrar la libertad provisional con nuestro querido camarero y a emborrachar a Julián (no recuerdo la última vez que aguanté yo a Julián borracho en vez de a la inversa) Los dos se van fuera este verano, pero volveremos a vernos pronto.

Ayy... lo siento pero no consigo escribir más sin desvariar. ¡¡Necesito una cura de sofá!!

¡Biquiños desde mi nueva libertad! :)
06/07/2005 20:05 Enlázalo. Hay 12 comentarios.

08/07/2005

La otra mitad

Dscn0596-.jpgHoy tocaba desahogar las estanterías. Había que ordenar los apuntes para septiembre y tirar los que no me valieran para nada, y es justo lo que he estado haciendo durante una hora.

No es que me moleste ordenar o tirar cosas inservibles. Lo que no me gusta es remover el pasado. Cada hoja, cada notita de bromas escrita en clase o alguna que otra foto que encuentro entre los folios... todo me trae recuerdos del año que ha pasado. Y no lo puedo evitar, soy tremendamente nostálgica. Las mudanzas y los cambios de ciudad me han enseñado a abusar de los recuerdos alguna que otra vez. Intento dejar esa mala costumbre, pero a veces es inevitable darse de bruces con ella.

Y una de las cosas que he encontrado ha sido media baraja. Hace dos años nos regalaron en la facultad media baraja a las chicas y la otra media a los chicos. El juego consistía en buscar nuestra media baraja, tal y como dice el paquete en la imagen. En aquel momento me pareció una verdadera estupidez, original pero estúpida... Y dos años después mi media baraja sigue ahí sola y olvidada entre cientos y cientos de hojas viejas.

Así que metí la estúpida e inservible media baraja en la bolsa con el resto de los folios que iba a tirar. Pero al de un rato recapacité, la saqué, le limpié el polvo y la dejé en la estantería, al lado de un casette de la Velvet Underground "Live with Lou Reed". Sé que no tiene sentido guardarla. Sólo tengo los oros y las copas... ¿y qué voy a hacer sólo con media baraja?

No lo sé. No tengo ni idea de por qué guardo esta porquería, pero me debe estar afectando. Mi subconsciente debe hacer algún tipo de analogía que no acabo de comprender del todo. Sólo espero no encontrármela aquí dentro de otros dos años, porque entonces sí que tendré que tirarla.

O quizás tampoco me atreva... quién sabe.
08/07/2005 19:51 Enlázalo. Hay 12 comentarios.

14/07/2005

Paradojas de la vida

En el agua.jpgMi madre cuenta que de pequeña adoraba el agua. Con dos años y medio y un vestido recién comprado me tiré al mar en la playa del Bao (Vigo). Algo parecido hice en playa América (Nigrán) un par de meses después... la única diferencia es que recordé la regañina y tuve la delicadeza de quitarme el vestido primero.

Ninguna de las dos veces me pasó nada, es más, parecía que la genética seguía su curso. Mi bisabuelo fue capitán de barco, mi padre patrón de yate y yo iba camino de ser nadadora "pofesional". Pues bien, la genética no acabó por cuajar: con tres años me tiraron accidentalmente en una de las piscinas de Samil (Vigo) y me quedé semiinconsciente. Desde entonces, el mar me da miedo.

Me mareo en los barcos, nunca nado fuera de cala, no me zambullo en el agua y ni siquiera pienso en meterme cuando hay olas. No es que no me guste el mar, es que me da miedo. Irene intentó que lo superara una vez. Estábamos en la playa del Orzán en noviembre, llovía y había un ligero oleaje. Entonces dijo: ¡Ahora o nunca! Y tal y como había pasado 16 años antes me quité el vestido y me dispuse a zambullirme entre las olas. Pero no fui capaz. Mientras una loca se tiraba al agua en ropa interior, la otra sólo consiguió meter los pies en el agua (todo esto amenizado con los silbidos de los de Protección Civil desde la caseta del mirador).

Creo que lo único bueno que conservaré de mi relación con el agua es el sextante de mi bisabuelo y el testimonio gráfico que los cabrones de mi pandilla sacaron de aquel día.

Ten amigos para esto...
14/07/2005 21:21 Enlázalo. Hay 11 comentarios.

17/07/2005

Mr. Big

Big & Bradshaw.jpgContigo porque me matas y sin ti porque me muero

Posiblemente sea su mejor definición. Mr. Big es esa persona que entra en nuestra vida como un soplo de aire fresco, cerrando todas las demás puertas que había como alternativa. Su mirada, su risa, su forma de moverse ocupan todo nuestro cuarto, esconden los ventanales y desprenden una luz propia, tan intensa que tarde o temprano acaba cegándonos por completo. Pero al de un tiempo el aire de la habitación empieza a viciarse, nuestros pulmones se ahogan y no tenemos más remedio que abrir la puerta y respirar para poder sobrevivir, aún sabiendo que al abrirla ese soplo de aire fresco se irá inmediatamente por donde vino.

El problema es que nunca es definitivo. La segunda definición es que Mr. Big es, en la mayoría de los casos, como el perro del hortelano: ni come ni deja comer. Podrás conocer a la persona perfecta, sin problemas, sin quebraderos de cabeza, atenta, detallista... Pero si Mr. o Ms. Big vuelve con intenciones de retomar los hilos del pasado, olvídate. No habrá Aidan o persona ideal que te evite volver a tropezar con la misma piedra.

Quizá el problema esté en que la perfección es aburrida. Justamente el hecho de no ser perfectos, de no siempre encontrar las palabras o el gesto adecuado a cada instante es lo que permite que se encienda esa chispa tan especial. La incertidumbre de no saber qué vendrá después.

¿Está el truco en saber sazonar las cosas en su justa medida?
17/07/2005 23:37 Enlázalo. Hay 15 comentarios.

23/07/2005

2002

Libro.jpgOyó tanto su nombre en las últimas semanas que por fin se aventuró a hojearlo en una esquina, a escondidas de la media docena de dependientas que atienden la librería. Una moderna, enorme e impersonal librería... ¿no es horrible? Allí estaba, sintiendo que cometía un crimen prohibido, cuando sus ojos recorrieron imparables esas ocho líneas. Y fue entonces cuando recordó a Vetusta.

Dicen que lo primero que despierta la memoria es el olor. Pero el aroma de un libro recién impreso no fue el detonante de aquella explosión de recuerdos. Fueron sus palabras, tan directas, tan precisas, colocadas justo en el lugar y en la medida oportunos. Fue su suave timbre en el cerebro lo que le hizo cerrar los ojos durante un tiempo indefinido y escuchar. El tintineo de unas hebras labradas en latón al abrirse la puerta. La nariz enrojecida por el frío aspirando el aroma de cientos de libros viejos, olvidados, adormecidos en sus estanterías. Cada letra impresa en papel barato, cada página, cada cubierta más amarilleada y de esquinas todavía más rizadas. El calor de una estufa de butano. La mujer entrada en canas que observa a la desconocida a través del cristal de sus gafas, ligeramente adentradas sobre el caballete de su nariz.

Doña Croqueta, envuelta en su bufanda, su gorro, unos guantes y un abrigo hasta los pies, disimula. Pasa por allí dos tardes por semana pero no precisamente por su pasión por la lectura. Sí, es cierto que eso también la lleva hasta aquel rincón de los soportales, que escapa de libros nuevos y le gusta observar las postales viejas y los antiguos planos del escaparate. Pero otra debilidad todavía más poderosa invita a sus pies a hacer crujir la ya combada madera del parqué. Ella camina por el pasillo y, disimuladamente, acaricia la cabeza de una vieja gata blanca y tostada que descansa sobre una silla tapizada en cuero. La mujer la mira de reojo, se ajusta las gafas y esboza una ligera sonrisa, para después volver a centrar su atención en el periódico del día. Esa mueca de encubierta aprobación que sólo sabe regalar quien ya ha sobrevivido a los hijos de sus hijos.

Ojea un libro de forma distraída mientras sus dedos acarician de nuevo el suave pelaje. Y la vieja gata se despereza con un gesto mimoso en su silla, colocada estratégicamente al calor de la estufa.

Un día la gata abandonó aquel lugar. Ella no sabe por qué, o quizá directamente prefiera no saberlo. Y no ha vuelto a visitar Vetusta, porque la silla está tan sola, la vieja dueña tan triste y todo está tan vacío sin ella que no ha podido evitar perder aquella vieja magia que se escondía tras el polvo de los estantes.

Abrió los ojos y se dio cuenta de lo frágil que es la posibilidad de recuperar los recuerdos... y qué sencillo es olvidarlos y enterrarlos en un rincón de su cabeza. ¿Cuál será el efímero mecanismo que hace recuperar los viejos momentos una vez que se han perdido?

No tuvo la respuesta a todos sus dilemas. Es más, no consiguió responder ninguno de ellos, pero tuvo la posibilidad de acariciar de nuevo aquel momento. No sabía cuándo lo volvería a recordar, pero le bastó con ser consciente de que aún no lo había olvidado.

Ses yeux avaient perdu leur expression moqueuse el étaient devenus rêveurs:

- C'est une belle chose la destruction des mots. Vous ne saissiez pas la beauté qu'il y a dans la destruction des mots.
-aussi dans la destruction des moments-

(G. Orwell, 1984)
23/07/2005 23:53 Enlázalo. Hay 7 comentarios.

25/07/2005

Brindis.jpgLo cierto es que el Apóstol es algo fuera de lo normal, ya no sólo por los fuegos y las actuaciones... todo el mundo habla con todo el mundo, aunque no se hayan visto nunca. Los desconocidos se saludan por la calle y la alegría se contagia de unos a otros de una forma rarísima (vale, el whisky también ayuda). Recuerdo el último Apóstol con Salomé, justo el 25 era su cumpleaños y cuando a las 24.00h acabaron los fuegos dijo literalmente que había sido el mejor cumpleaños de su vida.

Felicidades de nuevo Salomé, y felicidades también para Eva si me está leyendo. ¡Ayer también brindamos por vosotras!
25/07/2005 23:29 Enlázalo. No hay comentarios. Comentar.

Raperos.jpgLástima que perdieramos las pegatinas de Galiza Ceive, literalmente nos forraron con ellas unos amigos en pleno “Jamming” de Bob Marley (después de llamarme diglósica, la mítica coña para variar). Pero bueno, creo que es más interesante el testimonio gráfico de la retaguardia de los dos raperos de delante, no tenían desperdicio... ¡más majos!
25/07/2005 23:14 Enlázalo. No hay comentarios. Comentar.

Mr Dj.jpgMúsica brasileira en la Quintana, gospel en el Toural y en el campus sur... ¡¡¡soul, hip-hop y reggae!!! (flipé cuando empecé a oír de lejos a los Jackson Five, luego ya no pudimos evitar acercarnos). Por cierto, dentro de las copas que me había tomado aún pude distinguir que Mr. Dj tenía un Mac
25/07/2005 23:17 Enlázalo. No hay comentarios. Comentar.

Nosotras.jpgY Nosotras otra vez al de un par de horas. El fotógrafo espontáneo no hacía más que repetir: ¡tranquila que no te robo la cámara, que soy colega de tu amiga! (realmente estaba preocupado por si pensaba mal de él... de hecho la preocupación le hizo descentrar la foto y cortar a la mitad de la peña, jaja)
25/07/2005 23:30 Enlázalo. Hay 1 comentario.

Ojos.jpgNosotras al llegar...
25/07/2005 23:29 Enlázalo. No hay comentarios. Comentar.

Siempre juro no volver...

Fuegos.jpg... pero al final en el Apóstol acabo. Lo cierto es que estos últimos dos años ha sido mucho menos multitudinario (recuerdo aquel año en el que tarde 20 minutos en cruzar el campillo de la Alameda), así que no me puedo quejar. La noche fue fantástica.

Quedamos en la alameda, como todos los años, mi mejor amiga y yo para después reunirnos con los demás. Esta vez no pudimos ver los fuegos juntas porque ella estaba fuera de Santiago, pero yo si que me acerqué... ¡no me lo perdería por nada del mundo! Os dejo unas fotillos por ahí abajo :)
25/07/2005 23:38 Enlázalo. Hay 8 comentarios.

30/07/2005

Eva dijo...

Amaral Concierto Quintana.jpg

Esta canción fue escrita en Santiago de Compostela. Y sonaron los primeros acordes de Moriría por vos:

- ¿En Santiago de Compostela? ¡Anda ya!
- Con lo que nos gustaba esta canción... no seas mala pécora
- La canción dice "veo caer la nieve en la hierba".
- Bueno, yo recuerdo una vez que nevó en Santiago. Tenía seis años y saqué un plato por la galería de Antealtares. ¡Se llenó de nieve!
- ... (cara de escepticismo)

Juan cantando solo. No se entendía nada, en eso estoy de acuerdo:

- Oh mira, salen Juan y su incipiente calvicie
-  Ya empezamos...

-  Venga, ¿por qué crees que lleva la gorra? ¡A VER SI VOCALIZAAAAAAS!
- (Vale, no pude evitar reírme. Tenía razón)

Eva de nuevo. Agradeciendo hasta al último humano que quedaba en pie en la Quintana por estar allí:

- Vale tía, estás de coña ¿no? Ya se lo has agradecido a 50 personas
- (suspiro)
- Si quiere le traemos un diván y así el psiquiatra ya le sale gratis. Mira cómo salta, parece que se ha comido veinte bollycaos...

Lo cierto es que lo pasamos de miedo, sarcasmo incluído. Los mejores momentos vinieron acompañados de Subamos al cielo y Revolución.

Revolución es muy especial para mi. Me recuerda los momentos que suelen explicar mis padres entre la sopa de fideos y los rapantes del mediodía. Las carreras delante de los grises, esconderse de la lluvia de palos en un viejo portal modernista, encerrar a los catedráticos en una habitación durante interminables horas de protesta, escuchar Quilapayún e Inti Illimani, votar por una democracia...

Pero lo más importante no es el pasado que evoca, sino las ganas que te dan de superar la gilipollez y la apatía que tanto abundan en el presente. Escuchando las viejas batallas de la gente que tenía frente a su propia puerta algo por lo que luchar te dan ganas de pensar con tu propia cabeza, de dar forma a tus propias ideas. De no dejarte llevar como todos los días, sentado en el salón viendo las peores noticias, los diez segundos de anuncios pidiendo ayuda humanitaria, los veinte de enviar tono gasolina al 5555. A veces todo parece tan sencillo, tan estúpido... hoy en día es tan fácil pasar por la vida haciendo oídos sordos a lo que sucede al otro lado de tu barrio que incluso llega a asustarme. Me asusta que algún día consigan anularme del todo.

¿Hay una campaña global para vendarnos los ojos? ¿Para anular nuestra forma de pensar?

Somos demasiados y no podrán pasar por encima de los años que tuvimos que callar, por los libros prohibidos y las entradas secretas. Por todos los que un día se atrevieron a gritar que la tierra era redonda y que había algo más que dragones y abismo donde acababan los mapas.

Somos demasiados y no podrán pasar por encima de la vida que queremos heredar, donde no tenga miedo de decir lo que pienso. Por todas las canciones que empiezan a nacer para no ser escuchadas y al fin lo van a ser... cantadas con rabia por los que siempre callaron.

Siento que llegó nuestra hora, esta es nuestra Revolución. Porque siento que este es el momento de olvidar lo que nos separó y pensar en lo que nos une

(Juan Aguirre y Eva Amaral)


Quizá esta sea nuestra Revolución. Nunca es bueno olvidar del todo, hay que aprender de los errores del pasado y para eso están los libros de historia, para recordarnos los fallos. Pero también hay que dejar a un lado lo que nos ha separado, porque por eso ya lucharon nuestros padres. Yo creo que nuestra verdadera revolución sería empezar a pensar en lo que nos une, como dice la canción, y rechazar que alguien nos diga cómo tenemos que pensar, a quién tenemos que odiar. Que nos sigan anulando, vendando los ojos.

¿Vosotros qué creéis?

30/07/2005 16:48 Enlázalo. Hay 13 comentarios.




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Julio 2005 | Una Mujer Estresada
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